jueves, 6 de diciembre de 2012


Festejos de fin de año:
Se acercan las fiestas y la sensibilidad empieza a jugarnos malas pasadas: la ansiedad que generan los preparativos y la organización de los encuentros nos estresa, nos angustia, y se multiplican las ganas de fuga. ¿Por qué no resignificar la Navidad y el Año Nuevo y apropiarnos del modo en que nos gustaría pasarlo según nuestro propio deseo? Estás a tiempo: pensá y deicidí. 

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